El Palazzo Pitti fue encargado originalmente por el banquero florentino Luca Pitti y diseñado por Filippo Brunelleschi en 1458. Sin embargo, la construcción fue interrumpida por la muerte de Pitti en 1472, y el edificio quedó inconcluso. En 1549, el palacio fue comprado por Eleonora di Toledo, la esposa de Cosimo I de' Medici, quien lo transformó en la residencia principal de la familia Medici. La familia Medici amplió el palacio, agregando nuevas alas, patios y los Jardines de Boboli.
El palacio se convirtió en un símbolo del poder y la riqueza de los Medici, albergando lujosos banquetes, festivales y representaciones teatrales. En el siglo XVIII, el palacio pasó a la Casa de Lorena y más tarde a la Casa de Saboya, quienes continuaron utilizándolo como residencia real. En 1919, el Palazzo Pitti fue convertido en un museo estatal, abriendo sus puertas al público y mostrando sus vastas colecciones de arte y artefactos históricos. Hoy en día, es uno de los hitos culturales más importantes de Florencia, que atrae a visitantes de todo el mundo.