La historia de la Torre de Londres se remonta a 1066 cuando Guillermo el Conquistador comenzó la construcción de la Torre Blanca, la estructura original de la fortaleza. A lo largo de los siglos, evolucionó de residencia real a una prisión notoria, desempeñando un papel central en la historia inglesa. Muchas figuras notables, incluyendo a Ana Bolena y Sir Walter Raleigh, fueron encarceladas dentro de sus muros. La Torre también ha servido como arsenal, tesorería e incluso un zoológico, albergando animales exóticos para la colección real. A lo largo de su historia, la Torre ha sido un símbolo de poder, tanto temido como respetado. Hoy, se erige como un Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, atrayendo a visitantes de todo el mundo que vienen a explorar su rico y complejo pasado. Los icónicos Beefeaters, o Yeoman Warders, continúan salvaguardando la Torre, compartiendo sus historias y leyendas con todos los que la visitan.