La Abadía de Westminster es un importante hito religioso e histórico en Londres. Oficialmente titulada la Iglesia Colegiata de San Pedro en Westminster, sirve como lugar de culto, un lugar real peculiar (lo que significa que está bajo la jurisdicción directa del monarca) y un depósito de la historia británica. La Abadía ha sido la iglesia de la coronación desde 1066, siendo testigo de la coronación de todos los monarcas ingleses, excepto dos. También ha sido el escenario de numerosas bodas reales, incluyendo la de Westminster Abbey y Catherine Middleton.
Más allá de sus conexiones reales, la Abadía de Westminster es un lugar de recuerdo, que honra a figuras distinguidas de todos los ámbitos de la vida. Poetas, científicos, músicos y políticos están entre los enterrados o conmemorados dentro de sus muros, lo que la convierte en un símbolo de la identidad nacional y una celebración del logro humano. La Abadía continúa desempeñando un papel importante en la vida británica, acogiendo servicios diarios y eventos especiales que reflejan su perdurable legado.