El Teatro alla Scala fue construido para reemplazar al Teatro Regio Ducale, que fue destruido por un incendio en 1776. Diseñado por Giuseppe Piermarini, fue inaugurado el 3 de agosto de 1778, con la ópera Europa Riconosciuta de Antonio Salieri. El teatro se convirtió rápidamente en uno de los principales teatros de ópera de Europa, acogiendo estrenos de obras de compositores como Rossini, Donizetti, Bellini y Verdi.
Durante la Segunda Guerra Mundial, La Scala fue gravemente dañada por los bombardeos, pero fue reconstruida y reabierta en 1946. El teatro ha sido objeto de varias renovaciones a lo largo de los años para mejorar su acústica e instalaciones, preservando al mismo tiempo su carácter histórico. Hoy en día, La Scala sigue siendo una importante institución cultural, que atrae a público e intérpretes de todo el mundo. Su rica historia y tradición lo convierten en un símbolo de la ópera italiana y en un testimonio del poder perdurable de las artes.