El Duomo de Milán, conocido oficialmente como Catedral Metropolitana-Basílica de la Natividad de Santa María o Duomo di Milano, es un símbolo de la identidad milanesa. Su construcción comenzó en 1386, reflejando la ambición de Gian Galeazzo Visconti de modernizar la ciudad y expresar su devoción. El Duomo no es solo la catedral de la archidiócesis de Milán, sino también un importante monumento cultural, que atrae a más de 5 millones de visitantes cada año.
El Duomo es famoso por su impresionante arquitectura gótica, con una fachada adornada con miles de estatuas, agujas y gárgolas. Su mármol rosa de Candoglia, procedente de una cantera que fue donada por la familia Visconti, le da a la catedral su singular tono y textura. En el interior, el Duomo alberga una gran cantidad de arte y artefactos religiosos, incluida la tumba de San Carlos Borromeo y la reliquia del Santo Clavo, que se cree que es de la crucifixión de Cristo. Las terrazas de la azotea ofrecen impresionantes vistas panorámicas de Milán, lo que hace que una visita al Duomo sea una experiencia inolvidable.