El Monte Vesubio tiene una larga y dramática historia, marcada sobre todo por la catastrófica erupción del año 79 d.C. Este acontecimiento enterró las ciudades romanas de Pompeya y Herculano bajo ceniza y piedra pómez, conservándolas en una cápsula del tiempo única. La erupción cambió para siempre el paisaje de la región y el curso de su historia.
El Vesubio ha entrado en erupción muchas veces desde entonces, con acontecimientos importantes en 1631, 1794, 1872, 1906 y 1944. Sigue siendo un volcán activo, estrechamente vigilado por los vulcanólogos. Hoy en día, el Monte Vesubio es un recordatorio de las inmensas fuerzas que dan forma a nuestro planeta. Sus laderas, antaño cubiertas de viñedos, siguen atrayendo a científicos, historiadores y turistas de todo el mundo.