Tu experiencia
Sáltate las molestias y pasea por siglos de arte, desde dibujos renacentistas hasta obras maestras modernas, en el Museo Albertina de Viena.
Inicio
El Museo Albertina se encuentra en pleno centro de Viena, a sólo detrás de la Ópera Estatal y a un corto paseo de Stephansplatz. La entrada principal es por la Albertinaplatz; la reconocerás al instante por la gran estatua del archiduque Albrecht a caballo.
Una vez dentro, pasarás por un breve control de seguridad **** antes de entrar en el vestíbulo. Si has reservado una audioguía, sólo tienes que recogerla en el mostrador cercano a la taquilla principal.
Arte en un entorno real
Tu visita comienza en los opulentos Salones de Estado de los Habsburgo, donde las arañas de cristal, los revestimientos de seda de las paredes y los espejos dorados reflejan la grandeza de la Viena imperial. Estas 21 habitaciones restauradas, antigua residencia del archiduque Alberto y la princesa María Cristina, te permiten adentrarte en la vida cortesana del siglo XVIII.
El detalle de Durero y el diseño de Da Vinci
A continuación, entrarás en una de las salas de grabados más notables del mundo, que alberga la legendaria colección de dibujos maestros de la Albertina. Aquí, **La liebre joven de Durero **** y Manos que rezan se sientan junto a bocetos de Miguel Ángel, Rafael y Leonardo da Vinci.
Tesoros impresionistas
Al entrar en las galerías de la Colección Batliner, el tono cambia del refinamiento real al color radiante. Contempla los reflejos de Monet, las audaces pinceladas de Cézanney la evolución del estilo de Picasso, todo ello expuesto en una secuencia que narra la historia del modernismo europeo.
Exposiciones temporales
Una de las alegrías de la Albertina es que no hay dos visitas iguales. Además de sus colecciones permanentes, el museo acoge exposiciones rotativas que van desde retrospectivas de fotografía hasta arte austriaco de posguerra.
Ya se trate de la innovadora fotografía callejera de Lisette Modelo de una instalación de Leiko Ikemura, cada exposición aporta una nueva perspectiva a las históricas paredes de la Albertina.
Vistas dignas de la realeza
Antes de irte, sal a la terraza del Albertina para disfrutar de una de las vistas más emblemáticas de Viena. Desde aquí, verás la Ópera Estatal, el Burggarten y los tejados de la ciudad vieja, una forma perfecta de terminar tu visita.