El Kunsthistorisches Museum (Museo de Historia del Arte) de Viena alberga una colección cuidadosamente seleccionada que abarca cinco milenios, desde el Antiguo Egipto hasta finales del siglo XVIII. Encargado por el emperador Francisco José I a finales del siglo XIX, el museo fue creado para exhibir al público la colección de arte de los Habsburgo. Su reconocida galería de pintura cuenta con obras de maestros legendarios, como Durero, Rafael, Tiziano, Tintoretto, Rubens, Velázquez, Rembrandt y Vermeer.