La mejor hora para visitar la Cisterna Basílica es a primera hora de la mañana, poco después de la apertura (09:00-10:30), especialmente los días laborables, cuando la cisterna está más tranquila e ideal para la fotografía. La última hora de la tarde (16:30-18:30) es otra buena opción, ya que las multitudes empiezan a disminuir.
Para una experiencia más atmosférica, visita durante el turno de noche (19:30-22:00), que ofrece un ambiente más tranquilo y requiere una entrada aparte.
Evita los fines de semana, los días festivos y las horas del mediodía (11:00-15:00), cuando el número de visitantes es mayor. La temporada baja (octubre-abril) suele ser menos concurrida y más relajada.